martes, 3 de noviembre de 2009

Cohorte 2006, los déficit ante la PSU

Las y los jóvenes de cuarto año de enseñanza media, que en pocos días más rendirán la Prueba de Selección Universitaria (PSU), fueron los mismos que en el año 2006 iniciaban su enseñanza media, debutando en el movimiento estudiantil de los llamados pingüinos, fenómeno social que muchos tildaron de revolución. Los historiadores y los profesores de historia sabemos, que en la mayoria de los casos las grandes revoluciones consumen a sus líderes, en este caso probablemente caigan victimas de estos movimientos un número superior al de los líderes que encabezaron el movimiento estudiantil, ya que este grupo de alumnos y alumnas a lo largo de estos cuatro años, han perdido más de 300 hrs de clases, es decir, medio año lectivo. Este panorama resulta al menos curioso en un país que dice apostar a la educación y que espera que esta sea el trampolín del desarrollo y de la movilidad social, un proyecto de Jornada Escolar Completa, que buscaba aumentar el número de horas de clases del año lectivo para acercarnos al promedio de los países desarrollados, y esperando que la mayor permanencia y exposición de los alumnos a los contenidos resultase en un impacto en la calidad de los aprendizajes.

Ahora nuestro país apuesta a competir en las grandes ligas y medirnos de igual a igual con los países avanzados del primer mundo, entonces luego de permanecer como invitado al grupo de la O.C.D.E. estamos postulando a ser miembros de esta selecta comunidad; pero cómo se resuelven estas paradojas en un país que apuesta a la calidad educativa, pero que no logra que los alumnos y alumnas del sistema escolar, la parte de mayor vulnerabilidad, logre tener clases, para aprender más.

La disyuntiva acá sería, si los resultados de la PSU a nivel nacional descienden, esto estaría indicando que los movimientos estudiantiles y su consiguiente perdida de horas de clases, no fue un fenómeno inocuo, y por lo tanto podría refrendar el hecho de que a mayor tiempo de exposición de los alumnos a los contenidos se puede esperar un mejor resultado de aprendizaje. Por otro lado, si los resultados de la PSU mantienen la tendencia que se ha dado en los últimos años, esto podría estar indicando al menos dos cosas, primero que un mayor numero de horas de clases, objetivo de la JEC no logra impactar de manera clara en los aprendizajes, aún cuando afecte seguramente la cobertura curricular, por otro lado y más grave aún se podría pensar que el impacto de los docentes en los resultados de aprendizaje de los alumnos es también menor, ¿ Qué sería entonces lo relevante en este proceso? dónde hay que invertir más dinero, a dónde, a quienes y en qué deben estar centradas las estrategias de los planes de desarrollo educativo...

4 comentarios:

  1. Eduardo, además de interesante el tema que has abordado es muy procupante, porque ante la contingencia, que estratégicamente, ocupa todos los espacios no hay tiempo para la reflexión de los actores principales, porque los medios de comunicación se encargan de relevar lo que está ocurriendo pero sin proyectar las consecuencias de estas acciones.

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  2. A este analisis me gustaría agregar que cada vez resulta mas dificil el modo en cómo nos enfrentamos las respuestas que dan los jóvenes, sobre todo, cuando éstas no coinciden con los patrones de comportamiento que nos son más familiares. Esta dificultad, que parece tan propia sólo de la actual relación generacional, tiene una larga data y se ha repetido durante la historia tantas veces como se han establecido relaciones entre jóvenes y adultos.
    Los jóvenes de hoy no son diferentes a los de ayer. Al igual que nosotros en nuestra época. Han buscado sus espacios, han establecido los componentes de sus particulares identidades, se han querido diferenciar de los “adultos que han hecho mal su trabajo” y han generado su propia cultura, sus propios códigos, su hegemonía. Igual que nosotros, pero con el agravante de nuestra indiferencia, de nuestro dejar hacer, de no prever la influencia de las nueva tecnologías en la comunicación, de disfrazar un poco la realidad por una virtualidad que nos ha ayudado a entretenerlos, pero no a educarlos. En resumidas cuentas, de nuestra incapacidad de ser modelos donde se vean reflejados los ideales que aspiran.
    ¿Cómo es posible que Chile pretenda competir en las grandes ligas del desarrollo? si ni siquiera se han logrado instaurar politicas educacionales, que se adapten a las formas de aprender de comunicarse y de ser de las nuevas generaciones.
    Es necesario destruir y reconstruir las enquilozadas estructuras de un maquinaria educacional que ya esta obsoleta, reconstrucion de la cual los profesores no estan siendo parte.

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  3. La PSU, y la gran meta de lograr resultados significativos.
    Ahora que lo pienso, y en mi caso di la PAA 3 veces y en la ultima me fue mediocremente bien. Como no me alcanzaba el puntaje, decidi entrar a INACAP y jugarmela por un sistema que no ofrece el filtro de tan mentada prueba.
    Desde el 2003 (año que egresé), hasta el día de hoy, las ofertas de trabajo no me han faltado, saque excelencia en mis estudios técnicos. Sin ofender los esfuerzos dejados en las aulas de clases, y mas alla de tratar de enseñar y de lograr resultados significativos que cada entidad educativa se propone al fin de año para autoevaluarse; creo y pienso que la PSU debería dejar de existir. El que es talentoso logrará entrar a la universidad, el que tine lucas también.
    Quizás la pared piramidal del socialismo, en donde la mayoría de los ladrillos que sustentan a unos pocos, se haga cada vez menos empinada en su cúspide; una vez que los que no podían ingresar por ese filtro lo hagan de una buena vez.
    Hago este comentario sin profundo análisis de la implicancias de no tener esta "Baya" para el ingreso a una entidad educativa de nivel superior, solo queria comentar.

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  4. Hilda Cortés
    Eduardo tu análisis es muy interesante y realmente creo que nos debe llevar a la reflexión desde nuestro rol como adultos responsables de esos jóvenes, y preguntarnos que estamos haciendo al respecto, muchos miran desde afuera el problema por que sienten que no les afecta, otros piensan que no importa como pero hay que pelear por sus derechos, pero nadie piensa en los chicos que sentados en las calles o chateando frente al computador siguen perdiendo tiempo. ¿Que país realmente somos? Somos un país que está más preocupado de las encuestas, de los porcentajes de apoyo a los politicos, que de los porcentajes que avalan futuros profesionales exitosos. Somos un país que quiere jugar en las grandes lides pero olvida que para ello debe educar con calidad y equidad a sus jóvenes.Somos un país que se ha olvidado que los educadores educan con el ejemplo.¿Que estamos esperando para reaccionar?. La educación es tarea de todos no lo olvidemos.

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