lunes, 25 de octubre de 2010

El rescate de los mineros y la Educación

Qué se puede aprender de la experiencia vivida en la tragedia y posterior rescate, ejemplar, quizá milagroso de los mineros. En una reunión de directivos de colegios hace algunas semanas conversábamos sobre este tema y con los conocimientos que algunos tenemos del trabajo minero sobre todo del de aquellos que trabajan como pirquineros o en faenas medianamente instaladas, llegamos a la conclusión que hubo un factor clave para la sobrevivencia de los 33 y es el aprendizaje contextualizado de su oficio, en su trabajo, muchos desde muy jóvenes, aprendieron a lidiar con el cerro, como dicen ellos. Durante y después de esta experiencia, se ha escuchado muchas opiniones y comentarios, a muchos, incluso a sus propios familiares parecía sorprenderles el estado físico y emocional con el que emergieron los mineros, y eso era sólo una muestra de que ellos estaban capacitados para enfrentar situaciones como las que le tocó vivir, por el apre4ndizaje que día a día incorporaron en su experiencia laboral que ha sido a su vez de aprendiz. Eso es una de las cosas fundamentales que le hace falta a las formas de enseñanza que hoy priman en la educación chilena, la falta del aprendizaje contextualizado, los alumnos y alumnas no entienden para qué aprenden, si no es por el hecho de tener una nota, que a la postre tampoco saben para qué sirve, entre otras cosas, por qué puede ocurrir que haya alumnos que egresan de determinados colegios con promedios de los cuatro años de enseñanza media sobre seis y sin embargo no obtienen más de 400 puntos en la PSU, ¿Cuál es la relación de las notas con los verdaderos saberes?

Se ha señalado en estos últimos días que los mineros sabian del mal estado de la mina como también lo sabían algunas autoridades que aún así y al parecer haciendo vista gorda dieron la aprobación al proyecto, caben al respecto dos reflexiones, una va a sonar impopular a la luz del efecto mediático que rodea hoy a los mineros y es el pensar en cuál es la responsabilidad de los propios mineros que sabían a lo que se arriesgaban por qué no privilegiaron la vida, por qué no denunciaron como pretenden hacerlo ahora la falta de las medidas mínimas de seguridad, quizá en un caso en que un empleador obligue a a trabajar a alguien arriesgando abiertamente su vida si amerite llamar la atención por ejemplo con una huelga, o que el efecto mediático se hubiera dado por ese reclamo y no por la tragedia. Y llevado al plano de la educación cuántos profesores trabajan día a día en colegios que se sabe, no tienen los más mínimos estándares de calidad, cómo actúa éticamente y profesionalmente un docente que sabe que está engañando a los alumnos porque la educación que están recibiendo no será el pivote de la mobilidad social que el Estado compromete. Y si los mineros pretenden demandar al Estado de Chile, porque al autorizar, algunos de sus funcionarios, esta faena, se han convertido en cómplices y causantes de la tragedia, por qué no podrían los padres demandar a los colegios y al Estado, por no entregar educacion de calidad, misma que está comprometida en la Constitución de la República y en la Ley General de Educación, debido a que algunos de sus funcionarios, Directivos, Profesores, y autoridades educacionales, se hacen parte de un sistema tremendamente ineficiente que provoca la muerte en vida de tantos niños y jóvenes chilenos, porque se les condena a vivir al margen de los privilegios sociales, al margen de las oportunidades, finalmente al margen de la equidad y de la famosa mobilidad social.

Hace unos día en un Consejo de Profesores se nos invitaba a lanzar a través de una lluvia de ideas, palabras claves que hicieron posible un rescate exitoso de los 33mineros y por su puesto aparecieron rápidamente conceptos como eficiencia, eficacia, liderazgo, trabajo en equipo, esperanza, compromiso con la labor, disciplina, organización, planificación, profesionalismo, creatividad, objetivo común, procedimientos, etc. y se concluía además que todos ellos eran aplicables a la gestión de un colegio, se requiere de todos ellos y varios más para hacer de un colegio, una escuela de calidad, sin embargo faltó a mi parecer un concepto, uno no menor más bien determinante a la hora de buscar un buen resultado, y ese es la SELECCIÓN, sí la selección del personal, se eligió a los mejores para las distintas tareas y según las etapas que se fueron superando también en algunos casos se fue reemplazando al personal, los mejores para una tarea tan delicada, como delicada es la tarea de educar bien, porque educar mal, es o debería ser ni más ni menos que un delito.